Daily Archives: 10 agosto, 2020

Y ahora, ¿replanteo mis objetivos?

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Por: Erika Méndez Quero (Gerente de Sistemas de Gestión, ANCE)

La situación mundial que se ha vivido durante la pandemia del Covid-19 brinda una gran oportunidad para que las organizaciones revisen y actualicen sus planes estratégicos, considerando que ésta no sólo ha afectado la salud pública, sino también ha generado efectos negativos en la economía mundial y un incremento en las exigencias de los clientes, colocando a las empresas en etapas de supervivencia, donde aquellas que tengan mayor agilidad y tenacidad para adaptarse a los cambios continuos, definiendo un panorama holístico para actuar de manera eficiente, prevalecerán. Una de las principales acciones que te sugerimos abordar es el replanteamiento de tus objetivos, para lo cual es importante que tomes en cuenta algunas consideraciones antes de hacerlo.

Identifica los objetivos susceptibles al replanteamiento

Existe una diferencia entre no lograr un objetivo debido a factores no previstos del entorno y no lograrlo porque los esfuerzos de la organización no se han enfocado en el impacto esperado; por ello, el primer paso es identificar los objetivos de la estrategia que no se están y a partir de ese punto definir cuáles están siendo afectados por el entorno y cuáles son consecuencia fallas internas, ya que las acciones establecidas deben ser diferentes para cada caso.

Es probable que en la primera etapa de identificación la mayor parte de tus objetivos no estén siendo alcanzados, previendo como única solución el replantearlos todos. Tómalo con calma y de preferencia estructura grupos multidisciplinarios para analizar las situaciones desde diferentes percepciones, esto te ayudará a mantener una postura imparcial y priorizar los cambios que realmente se necesitan.

De lo particular a lo general

Regularmente, la suma de los resultados de un conjunto de objetivos a corto plazo representa el desempeño de un objetivo a mediano plazo y, por consiguiente, los de mediano plazo impactan en los resultados de aquellos definidos a largo plazo.

Al identificar los objetivos afectados por el entorno, se sugiere realizar un análisis de temporalidad;
es decir, comenzar con los objetivos a corto plazo y su cumplimiento, ya que, de no obtenerse el resultado esperado, tendrán que ser modificados los planteados en un mediano plazo y así consecutivamente. La idea es que, en la medida de lo posible, los ajustes se realicen a la brevedad y que las modificaciones sean directamente proporcionales a la situación presentada.

Analiza el pasado, el presente y el futuro

Se sabe que, para definir en la organización una estrategia que tenga objetivos alcanzables y realistas, se deben considerar los factores del entorno presente y estimar los futuros para que, a partir de estas predicciones, se definan las acciones necesarias para el logro de objetivo; sin embargo, siempre existe la posibilidad de que el entorno cambie sin previo aviso y al ocurrir una situación imprevista que modifique el panorama, es recomendable realizar un replanteamiento ya que el hecho de permanecer estáticos ante la dinámica mundial puede resultar contraproducente.

Por ello, es fundamental el centrarse en los temas estratégicos, analizando la razón de ser de tu empresa, identificando el grado de cumplimiento de tus objetivos y de los principios fundamentales que caracterizan a tu organización. Es momento de actualizar las estrategias y adaptarlas a los requisitos que se presentan; los cambios radicales que han vivido las organizaciones, generan un efecto catalizador en la toma de decisiones estratégicas, por lo que el peor error es ser ajeno a las necesidades organizacionales, a las solicitudes de tus clientes, pero sobre todo a las exigencias del mercado.

Determina objetivos realistas

El hecho de definir objetivos realistas requiere de un análisis de la situación actual, tanto del interior como del exterior de la organización, con la intención de elaborar un planteamiento que puede ser alcanzado. Para esto, sé lo más específico posible y establece siempre una meta numérica para lograr el objetivo, recuerda que entre más específicos seamos, mayor será nuestra capacidad para focalizar lo que tenemos que hacer para conseguirlo.

Además, para que un objetivo sea realista, la determinación del tiempo requerido para su ejecución es prioridad; aunado a ello, el programar revisiones periódicas ayudará a que en caso de presentar obstáculos, se implementen acciones emergentes para mitigar su impacto, así como identificar a los
responsables de su implementación; por otro lado, se deben de aclarar los roles y responsabilidades de todos los participantes, para que se entienda el aporte a nivel individual que tienen sus actividades en estos objetivos generales, y adopten el reto como propio.

Comunica los cambios

Si has decidido realizar cambios en tus objetivos organizacionales, comunícalos. Recuerda que el éxito de estos depende del trabajo en equipo de toda la empresa, por lo que, si no retroalimentas al personal sobre las modificaciones, y los motivos generales que llevaron a hacer esos cambios, no se sentirán parte del mismo y es probable que no los cumplan.

Por ello, asegúrate de que a cada quien le quede claro su contribución en cada uno de los objetivos, sus roles, responsabilidades, el tiempo establecido para su consecución, pero sobre todo el indicador numérico que se pretende alcanzar. No olvides que el logro de los objetivos es trabajo de todos.

No te apresures

Replantear objetivos de la organización no debe ser una tarea recurrente y, sólo es válido cuando factores de fuerza mayor a la estrategia como cambios repentinos en la regulación, la fluctuación de la economía o el rumbo que toman los mercados, influyen en los resultados de tu empresa. Por ello, te sugerimos que, si se ha decidido realizar este ejercicio, te tomes el tiempo necesario analizando de nueva cuenta el entorno presente y pronosticando el panorama futuro. Toma el ejercicio como una lección aprendida con la finalidad de no volver a cometer los mismos errores y considerar aquellos factores que, aunque antes resultaban ser poco probables, el día de hoy se han convertido en una realidad.

No le tengas miedo al replanteamiento de objetivos, pero tampoco lo conviertas en una actividad frecuente en tu empresa; recuerda que representan el rumbo que ha de tomar tu organización, y si lo realizas de manera frecuente y sin fundamentos, generará confusión yfalta de dirección en tu personal.